Recetan 15 carcajadas al día

A lo largo de los años hemos podido observar como estudios psicológicos aconsejan sobre las bases fundamentales de una buena y estable convivencia en pareja: El amor, la comunicación, el diálogo, el respeto. Pero a todas estas conductas añadiría también la risa y el buen humor. Aunque nuestra comunidad vecina, valora más la seriedad como sinónimo de responsabilidad, el buen humor es fundamental para que el hombre y la mujer no pierdan la capacidad de reírse juntos, ya que esto crea una gran complicidad entre ellos. Y ser cómplices es el mejor nexo de unión de la pareja y un mecanismo generoso de comunicación. Por explicar un ejemplo, me viene a la memoria una anécdota que tuvo lugar en uno de los talleres que hicimos para parejas. Un matrimonio explicaba de forma anecdótica una discusión de pareja. “Recuerdo que me despedí de mi mujer en medio de una pelea que intuía no llegar a buen puerto y quedó pendiente. Al regresar, asomé por el dormitorio un banderín con una lectura bien romántica, oí la risa de mi señora y hasta ahí quedó todo”, confiesa. Pero no todas las parejas se toman esta facultad humana a la hora de afrontar situaciones difíciles. Entonces, ¿porqué no sacar provecho a una actitud positiva para hacernos la vida más agradable y utilizar el sentido del humor, en lugar del mal genio, para resolver problemas de pareja?. Evidentemente todos tenemos unos límites que no se deben transgredir, porque a partir de ahí las broman duelen. Para poder utilizar la risa y el humor de forma sana tenemos que empezar por reírnos de nosotros mismos, asumiendo que no somos perfectos y que, como el resto de la humanidad, tenemos muchísimos errores. Teniendo esto en cuenta, estamos convencidos que una buena dosis de risa y de buen humor, puede salvar muchas situaciones. Le resta seriedad al asunto y hace que nos demos cuenta de que, la mayoría de las veces las cosas son mucho menos importantes de lo que parecen y que, además si se tratan con tranquilidad, relajación y risas, se van a solucionar antes. Sin olvidar, que es muy importante utilizarlo adecuadamente, evitar el sarcasmo y la ironía, respetando esos terrenos del otro que todos conocemos con los que no se puede bromear.

Así pues el estrés de la vida moderna, las preocupaciones y los problemas del día a día, hace que muchas veces asumamos un rol excesivamente serio en la vida y en la pareja, olvidando que la razón principal de unirnos a ella fue para pasarlo bien. 
Y de eso es lo que tratan los talleres de la risa y el buen humor dedicado a parejas; Acompañarlas a conectarse con el lado amable de la realidad utilizando técnicas efectivas y divertidas para poder desarrollar sus propias dificultades, desde un prisma más objetivo y optimista. Y desdramatizar sus particulares conflictos con el simple hecho de imaginarnos a nosotros mismos y a nuestra pareja como dos actores que discuten en una película y observar, como espectador, lo que ocurre. Éste es el primer paso para resolver las dificultades. Si somos capaces de distanciarnos, nos daremos cuenta de lo ridículo que muchas veces resulta.

Estas dinámicas están especialmente diseñadas tanto para parejas que gocen de una buena relación, como para parejas que deseen mejorarla. Con la finalidad de que cada pareja descubra y emplee aptitudes anteriormente desconocidas o excluidas, potenciando el sentido del humor y creando un espacio único entre ambos. En ningún caso estas dinámicas se refieren a un testimonio directo sobre posibles debilidades de la pareja. Es decir, se basan en dinámicas grupales y participativas donde podrán transformar situaciones y etapas difíciles que sólo ellos conocen, a través de la risa, la expresión artística y juegos de desarrollo. Compartiendo con otras parejas el mismo propósito.

Una experiencia romántica y divertida que muy pocos olvidan. . . 

“La risa es un bálsamo para la convivencia”

“Un abrazo, una sonrisa o un guiño oportuno evita tensiones”

“La risa es una poderosa arma de seducción

Charo Moya Terapeuta

Para quién trabajamos

Para Todas aquellas personas que desean recuperar su capacidad de reír y disfrutar de una experiencia agradable y positiva con un objetivo claro, aplicarlo en la vida cotidiana.